Batallando con la vida

Meditaba un poco de cómo es la vida actualmente y de las cosas que suelen suceder a diario, a las que muchas veces nos les tomamos importancia o porque, como ya son rutina, simplemente las vivimos…

Sé que como jóvenes, o ya no tan joven, como es mi caso que estoy más en etapa adulta, la vida suele ser un sube y baja de emociones, retos, angustias, sentimientos que creemos que nunca los vamos a poder superar o que esos sentimientos nos superan a nosotros; sé que cuando vamos caminando por la vida nos la imaginamos de una forma muy especial y cuando vemos la realidad, nos damos cuenta que no es como nosotros la soñábamos.

¿Por qué Dios, por qué?

¿Nunca le han preguntado a Dios “Por qué”? y se quedan ahí a la espera de una respuesta que a lo mejor nunca llegó, como que utilizas un teléfono celular para querer comunicarte con Él y solo sale una voz que te dice “no fue posible enlazar la llamada…”, PERO (sí, siempre hay un “pero”) en este caso, a lo mejor, la respuesta no la estabas esperando pacientemente, si no que querías ya, ya, ¡ya! una respuesta y Dios estaba planeando algo diferente para ti y su respuesta no era en ese momento.

Explicar la vida es casi imposible, bien dicen por ahí que “cada cabeza es un mundo” y solo en mi país (El Salvador) habemos más de 7 millones de mundos, unos más locos que otros, y esperamos que todos puedan tener la misma forma de pensar y vivir que nosotros, es más, todo a nuestro alrededor nos quiero alienar a que pensemos de maneras propias de un comercial, de una persona famosa, de una canción, todos quieren ser los protagonistas del pensamiento de los demás.

Y… alguna vez has pensando cómo será el pensamiento de María, sí, de nuestra madre María, quien no se negó a Dios, quien fue obediente en todo momento y situación, quien vio crecer a Jesús, marcharse y hasta ser crucificado, ella siempre dijo “Yo soy la esclava del Señor, hágase en mi según Su palabra”, eso no era que ella fuera una mujer que no tuviera un pensamiento propio o sus ideas debían ser expuestas a gritos a todo el mundo, significa que ella fue dócil a la acción del Espíritu Santo, que ella fue obedeciendo a Dios y que siempre escuchaba antes de actuar por ella misma.

Cuando estés batallando con la vida, es tu decisión si aprendes de esa batalla o te dejas vencer, el Señor ya te ha dado la respuesta a esa batalla y la puedes encontrar en Josué 1, 9 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor, tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”