Cuando Él no estuvo

Hoy te quiero contar de algo que el equipo de DH acabamos de vivir, el fin de semana pasado estuvimos viviendo un retiro junto a nuestros hermanos de Jóvenes de la Comunidad Católica Nueva Alianza, un fin de semana en el que 20 personas entre los 14 a los 28 años empezaron a transformar su vida y nosotros fuimos parte del equipo de servidores experimentando las presencia de Dios en cada momento de nuestra vida.

Pero, entre toda esa bendición y vivencia que nosotros experimentabamos, estaba la otra parte: los participantes. Jóvenes de corta edad que al momento de presentarse mencionaban cosas como: “vine obligado”, “mi mamá me mandó”, “vine porque ni modo”, “un amigo me dijo que viniera”… Y, a medida que ibamos avanzando en el desarrollo del retiro, sabíamos que algo no andaba bien y empecé a recordar los retiros que ya antes habíamos vívido y de las veces que “sabemos” que Dios no estuvo con nosotros y que la vida nos atacó y nos marcó con un profundo dolor.

Esos momentos que nos maltrató una persona que amamos, o el momento en que murió nuestro familiar más cercano, o el día en que terminó esa relación con esa persona que pensaste nunca separarte, el día en que te despediste de un familiar o amigo al que no has visto en años o quizás el día que tus padres se separaron, esos días en que Dios se “olvidó” de estar junto a tí y lo único que recordas en el sufrimiento. Eso, precisamente estabamos viviendo y es lo que hemos vivido en muchos otros encuentros con Dios.

Pero hoy te quiero recordar algo, bueno, una serie de cosas en realidad, pero lo primero y esencial es recordarte que: ¡DIOS TE AMA!.

Recorda que ÉL te prometió que siempre estaría contigo, y lo comprobamos en Josué 1, 9:Esta es mi orden: Sé valiente y ten ánimo; no tiembles ni tengas miedo; Yavé tu Dios está contigo adonde quiera que tú vayas”. Él no te lo dijo solo porque no sabía que más colocar en la Biblia, lo hizo, porque Él saber que es una promesa y como tal, la hizo para cada uno de nosotros.

No sé por la situación que estás pasando en este momento y no sé cuanto tiempo más estarás en eso, pero si sé que Dios, TU Señor, estará contigo sin importar nada, sin importar el día, ni la hora, sin dejarte, ni abandonarte.

El retiro siguió su curso y poco a poco los jóvenes iban comprendiendo lo que estaba haciendo en ese lugar, ellos empezaron a alabar y bailar junto a nosotros y se les notaba un cambio en su sonrisa y su forma de ser. Se llegó el momento de orar por sus dolores internos y fue maravilloso ver como una persona con un semblante fruncido y que todo el día estuvo serio a un rostro con una sonrisa enorme y un rostro lleno de paz y sabiendo que Dios lo ama y te ama personalmente.

Para ir finalizando, te quiero decir algo, no sientas que el mundo se te acaba, no importa la edad que tengas, cada uno de nosotros vivimos nuestros problemas acorde a nuestra realidad, no creas y sientas que tus problemas son más grandes que los de los demás, cada quien sabe lo que puede soportar… y cuando sientas que ya no puedes, recuerda que Dios está a una oración de distancia tuya y que solo necesitas abrir tu corazón para dejarle entrar y que Él haga su obra en ti.

Como DH, te decimos: ¡Dios te ama!