¡Dimos el primer paso y vamos por más!

¡Somos la juventud del Papa!

Ad portas de culminar su visita apostólica, el Papa Francisco nos ha dejado un ejemplo de entrega total, de tener siempre en nuestro rostro una sonrisa así estemos agotados, de dar el primer paso para un cambio en la sociedad, de darle la bienvenida a la esperanza y aperturar nuestro corazón a la paz.
A nosotros los jóvenes nos deja una responsabilidad latente, de ser testigos y mensajeros del amor de Dios, en este caminar lleno de obstáculos; a su vez de aprovechar el aquí y el ahora, de no dejar que nuestra alegría sea robada, de luchar y soñar en grande y lo más relevante de ver, juzgar y actuar.

El país en general le dice hoy: -¡Hasta luego, Santo Padre! Pero en nuestro sentir sabemos que él siempre estará presente, y nos encontraremos a diario en la oración, gracias a la acción ejercida por ese amigos en común, llamado Jesús.
Ya para finalizar, la tranquilidad con la que el Sumo Pontífice ha estado, nos recuerda ese amor con sabor a cruz que Jesús nos enseñó, así pues sigamos cultivando la civilización del amor y nunca nos olvidemos de la importancia que tiene nuestra vida en este mundo.

¡Nos trajo luz, nos dio paz y nos dijo palabras de verdad!

¡Gracias totales, Papa Francisco!

Escrito gracias a nuestro corresponsal: Samuel Alejandro Méndez