¿Fe y Perdón?

¿Alguna vez te pasó por la mente que únicamente por tener fe, automáticamente, tienes perdón?

“La verdad, a mi se me hace difícil venir a hablar de que tanta fe tengo o de que tanto perdón estoy gozando…”, eso pensé cuando estaba pensando en esta entrada, pero luego me di cuenta que en realidad sí puedo hablar completamente de fe y perdón. ¿Por qué? ¡Por el hecho de que confío (tengo fe) en un Dios que murió por mi (Perdón)!.

Así que, ¡comencemos!… Conozco diferentes personas con las que he hablado de fe, y no mi fe católica solamente, sino, de una fe que es la esperanza de saber esperar por lo que se viene, ya sea que venga como yo lo quiero o no. Estas personas usualmente me siguen la plática y encajamos perfectamente en el tema; el problema es cuando la creencia de la otra persona no es la misma que la mía (¡Ojo! no por eso digo que esta mal, pues, por aquellos que dicen que los católicos creemos tener siempre la razón), ahí es cuando viene el tema que “la fe no es suficiente” y que todo lo que sucede a nuestro alrededor es porque nosotros debemos buscarlo y que se realice según nuestro deseo y nuestra voluntad, y es muy difícil, para un católico, adaptarse a esa idea ya que sabemos que “ni una hoja cae de un árbol si no es la voluntad de Dios” (¡Ahh! Por cierto, si alguien sabe cuál es esa “cita bíblica” nos lo dicen en los comentarios, por favor jejeje).

Nuestro punto central es, que no importando lo que los demás digan, hagan, no digan o dejen de hacer, nosotros, los católicos, debemos tener nuestra fe puesta en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo que jamás nos ha abandonado y que día tras día nos ha dado una razón para agarrar nuestra camilla y salir caminando. No te quiero decir que no debes poner de tu parte y ayudarte a ti mismo a cumplir tus metas y sueños, lo que te quiero decir es que primero dejes todo en las manos de Dios y te darás cuenta como TODO sale mejor de lo que te lo habías imaginado.

¡Y siempre recuerda que Su voluntad no te llevará donde Su gracia no te proteja!