Juventud católica salvadoreña dijo sí al Señor

San Salvador se revistió de la alegría y esperanza de la juventud católica que dijo sí al Señor y se dio cita en el Estadio Jorge “Mágico” González el sábado pasado en la Jornada Nacional de la Juventud 2017 (JNJ).

A primeras horas de la mañana, los jóvenes se tomaron la Plaza Divino Salvador del Mundo y el Parque Cuscatlán para llenarlas con sus cánticos y vivas. Llegaron de todas partes del país. Algunos, incluso habían iniciado su camino a las 2 de la madrugada para participar de este encuentro, como es el caso de los peregrinos de Osicala (Morazán) y alrededores.

Con gran alegría y encabezados por los patronos de la actividad: el Beato Óscar Romero, con sus reliquias y una hermosa imagen de la Virgen de Fátima del Cerro de Las Pavas (Cojutepeque) la peregrinación hacia el estadio inició. Y junto a ese mar joven que se encaminaba al encuentro con Cristo, peregrinaba su Eminencia Reverendísima Cardenal Gregorio Rosa Chávez.

El camino estuvo marcado por risas, cánticos y mucha alegría. Finalmente en el estadio, la fiesta de la juventud católica continuó con los ministerios de alabanza que animaban antes de la Eucaristía. Se trataba de un evento sin precedentes, por primera vez, los jóvenes católicos de todo el país se reunían en un solo lugar para dar gloria a Dios.

De repente, el himno oficial de la Jornada Mundial de la Juventud 2019 sonó en todo el Mágico González, interpretado magistralmente por el Coro Polifónico de la Catedral de San Miguel, era la apertura de la Santa Misa presidida por el Cardenal Rosa Chávez, acompañado por todos los obispos.

“¡Qué hermoso estar aquí!, en un templo de otro tipo, donde se les invita a competir, a ser los mejores pero en el camino de Dios, en el camino de Jesucristo, en el camino de la Santidad”, pronunciaba Rosa Chávez al inicio de la homilía.

Al mismo tiempo recordaba que en El Salvador, especialmente en la juventud, hay mucha desesperanza, preocupación y desaliento, pero también había muchos proyectos, sueños e ilusiones. Y no dudó en recordarle a la multitud que por eso estaban allí esa mañana.

“¿Quién quiere ir a Panamá en el año 2019?”, ha preguntado el cardenal y aunque pidió que levantaran la mano para responder, los jóvenes le han contestado con un sí ensordecedor.

Su homilía ha sido de mucho aliento para ellos, no se ha cansado de repetirles que no están solos pese a tanta indiferencia, que Dios les acompaña siempre en su caminar, pero también sus palabras han estado llenas de muchas exhortaciones. Les ha repetido sin césar que son el futuro del país, que son la esperanza para El Salvador.

“Somos nosotros esta mañana, una cosecha abundante y de gran esperanza, el futuro está aquí en esta mañana”, expresó el Cardenal. Al mismo tiempo hizo otra pregunta importante a la multitud: “Jóvenes en El Salvador, un país tan lleno de tinieblas, de muerte, de pobreza, de violencia de injusticia, ¿las cosas pueden cambiar?”. Sí, fue la respuesta.

Entre esos jóvenes que escuchaban con particular atención la homilía del Cardenal, estaba Lidia Hernández, una joven de la parroquia La Transfiguración de San Salvador: “Nuestro Cardenal Rosa Chávez  nos deja la tarea de no ser jóvenes perezosos, ni de quedarnos en casa buscando la comodidad, sino ser atletas de Dios, por lo que creo que para ser un buen atleta hay que entrenar muy duro y ser la luz de esperanza en nuestro querido país que tanto sufre. Pienso que para lograrlo debemos ser humildes, orar sin cesar y entregarle nuestra vida a Dios”, comentó la joven.

Lidia se refiere a la alusión del Evangelio de Marcos 5,41 que Monseñor Rosa Chávez hacía para exhortar a los participantes de la JNJ: “Jóvenes, muchachos del país que están aquí y que me escuchan a través de todos los medios de comunicación: levántate, no te quedes en tu pesimismo, en tu comodidad, en tu indiferencia, es posible un mundo diferente, en tu casa puede haber diálogo y paz, tú puedes ser capaz de amar y perdonar”.

Al finalizar la Eucaristía, la fiesta de la juventud católica continuó con más alabanzas que pusieron a todos bailar, incluso a Monseñor Elías Rauda, obispo de la Diócesis de San Vicente, quien también dio un mensaje de esperanza y alegría para todos los jóvenes y, por supuesto, hizo una invitación a participar en Panamá 2019.

Paralelamente a todas las actividades que se realizaban al centro del estadio, se llevaba a cabo la “Feria del Perdón”, donde cientos de jóvenes pudieron acercarse al Sacramento de la Confesión con diferentes sacerdotes que les escuchaban con amor y les ayudaban a reencontrase con Cristo misericordioso, como una especie de entrenadores, como el mismo cardenal les ha llamado.

 “En este estadio hay un tipo de entrenadores bastante curioso, son los confesores, allí llegan ustedes a dejar sus pecados y sienten la agilidad del atleta de Cristo que está listo para nuevas batallas, nuevas aventuras”, indicó.

Y, precisamente, una nueva aventura fue anunciada al finalizar la actividad, una que tendrá lugar dentro de dos años, pero que ya se espera con mucha alegría, se trata de la próxima Jornada Nacional de la Juventud salvadoreña, que tendrá como sede a Zacatecoluca, La Paz. ¡Allí nos vemos!

Escrito por Diana Verónica Ayala – Colaboradora de DHCatólico