¿Pasó Jesús de moda?

He llegado a pensarlo. En serio. Y hasta cierto punto me preocupa. Quizás bajo otros términos podría decir como que bueno ese no es mi problema y si el resto de la humanidad quiere revolcarse en pecado y el desmadre del libertinaje pues allá ellos. Sin embargo, creo que el amor al prójimo es lo que lleva la delantera en los pensamientos de un cristiano e independientemente de la religión, Jesús es el Mesías y eso no lo quita ni lo cuestiona nadie que lleve una vida de fe, y si tomamos el magnífico ejemplo de Jesús, debemos preocuparnos por los demás en lugar de querer verlos en una fosa perdidos.

Entonces, ¿por qué el mundo se ha tornado tan oscuro que incluso dudan de Jesús? Hace un par de días emití un comentario sobre un vídeo que circulaba en redes sobre un grupo de estudiantes panameños que entre trifulcas, malas palabras e intentos de pelea, se había dado la terrible situación de que uno de los jóvenes había apuñalado a otro. Sí, tal cual. En plena parada del bus, con uniforme, sin dudarlo y sin importarle la vida del otro joven, había atentado contra él. Gracias a Dios el chico afectado no falleció, pero sí trajo a colación un mar de comentarios de personas sorprendidas, enojadas y lamentándose por lo sucedido. Algunos apuntaban a la necesidad de hacer ajustes en el ámbito legal para predisponer más a los menores de edad, otros culpaban a los padres de aquel muchacho y otros atacaban directamente el sistema educativo. Personalmente, todas las posiciones me parecieron verídicas y lógicas, sin embargo, para mí la base de todo radicaba en una cosa: ¿conocía ese muchacho a Jesús? ¿Había experimentado el amor de Dios en su vida o a través de su familia? No conozco la respuesta a mis interrogantes, sin embargo puedo estar segura que por lo menos en ese momento tan tétrico, ese chico no había actuado como Jesús quisiera. Por ello, mi opinión se iba a un ámbito más espiritual… ¿dónde está Jesús en la sociedad? Él está, siempre lo ha estado, pero somos nosotros mismos los que lo echamos de nuestra vida. Me causó un dolor enorme cuando vi entre los comentarios de mi estado sobre el incidente una chica que defendía el hecho de que no tenía nada que ver con Jesús. Y utilizaba un término que aún no logro sacar de mi cabeza: Él es innecesario. Auch. No hablaba de mí y sentía ese nudo en la garganta que quizás has experimentado si has pasado por noticias crudas como la muerte de un ser querido, una ruptura amorosa inesperada o un trago amargo llamado fracaso.

Leer una y otra vez entre mis comentarios esta frase me hizo darme cuenta de algo: Jesús está pasando de moda. Quizás no en mi realidad o círculo de iglesia ni en el tuyo que practicas la fe, independientemente de cual sea la religión que profeses. Pero allá fuera, en el sentido literal y amplio, hay un mundo atestiguado por la venganza, el dolor, la ira, la vibra oscura del pecado y la burbuja casi tóxica del libertinaje dónde el demonio ha creado mentes vacías llenas de odio y asco ante Jesús. Lo aborrecen, lo insultan, se burlan de Él y lo ven como innecesario. Aún retumba esa palabra en mi cabeza. Innecesario. Leer este comentario me hizo darme cuenta de algo: así como esa chica que comentó tal cosa de Jesús, existen miles, millones quizás de personas que sienten su corazón tan vacío o lleno de quién sabe qué cosas y por ende ven a Jesús como algo fuera de lugar o que no necesita un espacio en su vida.

¿Cómo lidiamos con esto? ¿Qué podemos hacer nosotros como jóvenes cristianos para reducir esa mentalidad de tantas personas? Pues sencillo, seamos testimonio. Pero en serio un testimonio verídico y para eso, nosotros debemos hacer que la fe y los valores estén de moda nuevamente.

Pero de esas modas que no se van, como lo vintage…o Harry Potter. Entonces, empecemos por creernos nosotros mismos que Jesús debe ser el centro de nuestra vida y que sin Él la vida no es igual de aventurera e impresionante. Hay muchas cosas que descubrir y conocer gracias al fundamento del amor que nos enseña Jesús en sus parábolas, ¿las conocemos? Sonará algo egoísta, pero antes de salir al mundo alborotado y que todo lo cuestiona, y lo cuestiona muy bien incluso, debemos estar preparados. No se trata de ir por allí gritando que somos cristianos, sino de demostrarlo con acciones, con un testimonio pleno y firme de vida que contagie a los demás y les haga preguntarse: ¿qué está haciendo él o ella en su vida que yo no estoy haciendo? ¿Por qué se ve tan feliz?

Jesús dio su vida por la salvación de todos, por eso, es nuestro deber ser como el pastor de ovejas, que antes de criticar o dejar ir a la oveja perdida, la buscó y guío para que volviera a casa. Se trata de buscar la salvación nuestra y la del prójimo, compartir enseñanzas y mostrar el camino de la verdad y la vida que nos regala Jesús día a día. Si nosotros creemos que Jesús es el único camino, podremos ser guías sinceros para aquellos que se encuentran perdidos o que han sido llevados por la temible marea. Hoy, te invito a dejar de ver lo que dicen los demás y simplemente empezar a actuar sin miedo, crear nuevos puentes de amor entre la sociedad y darle a Jesús el lugar que merece en nuestra vida y en la vida de toda la humanidad. Seamos el cambio, promovamos la paz y el orden, seamos pastores de ovejas y hagamos válida toda la entrega de Jesús en la cruz con nuestros actos hoy en día. ¿Te sumas al cambio?

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Mariee Gómez
Mercadóloga de profesión, bailarina de corazón. Súper fan de IlVolo y de hacer vídeos blogs. Autora de "Como un granito de mostaza", que es el proyecto que me abrió los ojos a descubrir un talento oculto, que estaba destinado a evangelizar y para el Señor
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Escrito por Mariee Gómez (Ver Todo)