Perseguidos por la causa de Él

Llegamos al viernes y para muchos es una alegría saber que Dios nos ha permitido llegar a vivir un día más; para otros es una oportunidad de relajarse, estar con amigos, irse de fiesta o simplemente descansar; para otros, es solo la espera de un día más para poder descansar.

Sea cual sea tu situación te quiero recordar que somos hijos de un Dios amoroso y misericordioso que siempre está ahí con los brazos abiertos para cada uno de nosotros.

Alguna vez has puesto atención a la cita bíblica de San Mateo 5, 10-12 que dice:

Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos.  Felices ustedes, cuando por causa mía los insulten, los persigan y les levanten toda clase de calumnias. Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que recibirán en el cielo. Pues bien saben que así persiguieron a los profetas que vinieron antes de ustedes.

Así nos sentimos muchos esta semana de los que utilizamos las redes sociales con el propósito de evangelizar, específicamente en Facebook, por si no te enteraste de la noticia puedes verla acá, y resulta que poco a poco, una a una, muchas páginas católicas empezaron a desaparecer, sin ningún motivo, razón o algo que estuviera infringiendo las normas de la red social. Empezó la preocupación por parte de muchos administradores de no saber qué estaba sucediendo y no tener una respuesta para sus seguidores.

Eso me puso a pensar que, como ya lo sabemos, la Biblia siempre es actual, y que a pesar de haber sido escrita hace muchísimos años, sus palabras y enseñanzas se aplican ya aplicaran para siempre. El Señor nos mostraba cómo es que en este siglo tan virtualizado, podemos ser atacados y no con piedras o armas, sino con motivos tecnológicos y que si nos vamos a los extremos (viviendo en un mundo muy extremista), era una forma de callarnos y que nuestras publicaciones no llegaran a todos los rincones del mundo, como Él nos ha mandado.

Y es que nosotros, así como cada uno de ustedes y los que nos rodean, estamos llamados a una ardua tarea: ¡Evangelizar!, y la evangelización no es solo hablar de Dios, es vivir en Dios, es saber que día a día habrán luchas y que con la ayuda de Él podremos salir adelante, es saber que aunque no tengamos la cantidad de dinero que desearíamos tener, no nos hará falta nada; es saber que cuando otra persona necesite de nosotros, estaremos ahí con las palabras necesarias o el abrazo que tanto necesita.

Nosotros no supimos qué pasó ese día, es más, a la fecha no sabemos con exactitud qué fue lo que pasó y por qué tantas páginas católicas fueron cerradas, sabemos que existe una Respuesta de Facebook, pero especialmente sabemos que nuestra respuesta viene del Cielo y que nuestras oraciones fueron escuchas y que en un lapso de menos de 24 horas, las páginas han sido restablecidas y sus publicaciones y seguidores siguen activos.

Te hago un llamado a evangelizar, a ir por el mundo, a ayudar a otros, a amarlos así como Él nos ha amado todos los días.