¿Por Qué Bendecir?

¿A quién lo le ha llegado un mensaje de esos llamados “cadenas” que te desean suerte?, ¿quién no ha comenzado a leer una cadena y te pide al final que se lo pases a 24 personas más y que al termino de un día tendrás una gran sorpresa?…

Este día, en un grupo de Whatsapp con gente de mi trabajo, con los que solo hablamos de trabajo, hubo un enorme cambio. Apareció en la pantalla de mi celular una de esas cadenas que la gente envía, pero con una diferencia muy grande que me llamó mucho la atención, principalmente porque la persona que la envió nunca antes había hablado o mencionado algo acerca de este tema; al abrir el mensaje, lo primero que aparecía era un texto en negritas que decía: “¿¡Por qué Bendecir!?“.

Al ver ese encabezado me llamó mucho más la atención el querer saber que continuaba en el cuerpo del mensaje y poco a poco lo iba leyendo fui sintiendo un cambio en mi pensar y sentir. Y el texto continuaba de esta manera:

Al bendecir se crea un escudo de luz de protección divina sobre la persona a la que estamos Bendiciendo. ¡Es conexión divina! De allí la importancia siempre de bendecir con amor.

Bendice tu día, tu pareja, tus hijos, tu familia, tus amigos, todo lo que haces.
Detente un segundo y bendice a la persona que esta cerca de ti, puedes hacerlo mentalmente, obsérvala y veras que hay un ligero cambio en su rostro.

Bendice tu cuerpo sin importar que en estos momentos este enfermo o sano. Bendícelo y llénalo de luz, de amor misericordia y perdón para que este sano.

Bendice tus relaciones, sin importar si te encuentres “solo (a)” porque tú mismo te complementas.

Bendice tu trabajo, te paguen poco o te paguen mucho, porque al bendecirlo lo llenas de luz divina y de esa forma te estas preparando para algo mejor. Tienes derecho a cosas maravillosas, solo tienes que creerlo y sentirlo. ¡Adelante Bendícete!.

Bendice tu existencia, sin importar que haya habido experiencias dolorosas, eso simplemente son los obstáculos para superar y crecer.

Así, que Dios te Bendiga y te proteja y el Espíritu Santo te llene de Sabiduría y entendimiento y te guíe en cada paso de tu hermosa existencia.

Amén

Y al terminar de leerlo me quedé pensando muchísimo en todas las personas que están a mi alrededor y por las que no había pedido a Dios que las pudiera bendecir, empece a recordar que Él me dio un trabajo que debo cuidar, una familia que a lo mejor por la rutina del día a día había olvidado la importancia que tienen para mi, que tengo un medio de transporte para poder ayudar a otros y si es posible para poder llevarlos a lugares de evangelización. Me permitió darme cuenta que en verdad somos afortunados, pero estamos demasiado distraídos en las cosas a nuestro alrededor que nos abruman y no vemos sus bendiciones.

El hecho de conocerlo a Él ya nos hace tener una enorme bendición; no podemos quedarnos nosotros, egoistamente, con esa bendición, debemos buscar la manera en que otros también sean bendecidos, que otros vivan la alegría que vivimos en Él, que otros disfruten ese sentirse hijos de Rey de reyes, que los demás tengan esa madre amorosa como lo es María, que los demás vivan el fuego del Espíritu Santo.

Al final, decidí hacer una pequeña oración y pensar en aquellos que más quería bendecir en ese momento y durante el día, el Señor ha puesto en mi mente esas personas que más necesitan de Él para poder orar por ellos y desearles muchas bendiciones. Te invito que hagas lo mismo, que eleves una oración a Dios y que Él te permita saber por quién orar y que lleguen esas bendiciones.