¿Quién es el Espíritu Santo?

Muchos desde la preparación de nuestra primera comunión, hemos escuchado sobre el Espíritu Santo. La respuesta de cajón a la pregunta ¿Quién es el Espíritu Santo? es: La tercera persona de la Santísima Trinidad. Siendo un mismo Dios, como Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, para tener más claro este concepto ocuparemos una analogía: el agua se puede encontrar en 3 estados, liquido, solido y gaseoso, pero en ningún momento deja de ser agua, pues algo similar es Dios.

Pocos cristianos hemos tenido un acercamiento a la acción del Espíritu de Dios, muchas veces ha actuado en nuestra vida sin darnos cuenta que ha estado ahí.
En esta oportunidad conoceremos más sobre Él.

¿Cuándo recibimos al Espíritu Santo?

Lo recibimos en nuestro bautizo y reafirmado en el sacramento de la confirmación.

Desde ese momento lo recibimos, pero a través de los años, el pecado nos ha apagado la llama del Espíritu en nuestro interior.

¿Qué regalos nos da el Espíritu Santo?

Tenemos 7 regalos dados por el Espíritu Santo, llamados dones, que nos ayudan día a día a cumplir la misión que se nos ha encomendado.

1831CIC “Los siete dones del Espíritu Santo son:
sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David (cf Is 11, 1-2). Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.”

Nuestros hermanos de Lumen El Salvador nos comparte una breve explicación de cada don:

¿Cómo obtenemos una nueva efusión?

Si nunca has tenido un encuentro vivo con el Espíritu Santo, te recomendamos buscar en tu iglesia o movimiento más cercano, el próximo retiro carismático. La efusión no se puede explicar se tiene que vivir. Si ya lo haz vivido y te estás lejos, pues no pierdas más tiempo y vuelve a buscarlo, confiésate, comulga, ora y pide.

Teniendo al Espíritu Santo en nuestra vida no es sinónimo de una vida sin problemas, sin embargo, podemos estar complemente seguros, que cada adversidad la sabremos llevar con la ayuda de Él. Cuando haya tristeza, el paráclito nos dará alegría, en medio de violencia nos dará paz, en medio del odio nos dará amor, cuando exista inseguridad nos dará confianza. El Espíritu es sanador, sana nuestro alma y nuestro cuerpo, nos sana de toda herida de maltrato, violencia, rencor, falta de amor, desprecio, cambiando nuestro corazón por uno nuevo. Nos sana físicamente, ante las enfermedades y dolencias, es Él quien nos puede sanar completamente y así poder servir plenamente.

Recuerda los frutos del Espíritu Santo son:

“En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí; contra tales cosas no hay ley.” Gálatas 5, 22-23

Recibid el Espíritu de poder y llevarlo a los más necesitados, ser dóciles a su acción.