Respétala como Mujer

¡Hola de nuevo!

Hace un tiempo que no nos vemos por este espacio, pero, el Señor nos está dando un recordatorio de que somos llamados a la Evangelización y como sus encargados, debemos hablar siempre de Él y de la buena nueva, es por eso, que este día hemos hecho ese tiempo especial para poder hablar un poco acerca de un tema controversial e importante.

¿Quién conoce a María? Yo sé, yo sé… Si estás acá leyendo este tema es porque seguramente la conoces y porque nuestra religión (u otra religión) nos ha enseñado sobre ella o porque simplemente ¡la amamos!.

Cuando hablando de amor, debemos hablar, automáticamente, de respeto… Y si hablamos de respeto, debemos hablar de comprensión; esos valores tan importantes y únicos que desde pequeños debimos haber aprendido (y que aunque ya seamos adultos, nunca es tarde para aprenderlos), y si hablamos de valores entonces no podemos dejar atrás el tema del sufrimiento.

Ayer me encontré con mi mejor amiga, nos conocemos desde hace más de 18 años y aunque no siempre congeniamos con las mismas cosas, temas o los intereses de cada uno, hay algo en lo que siempre hemos congeniado, en que la religión es un tema bastante delicado y que no se debe tomar, ni hablar a la ligera… entre Santos y no Santos, milagros y dudas, creencias e imposiciones, aprobar el aborto o no, pro vida y pro nacimiento, ateos o creyentes, llegamos a la conclusión que cada persona ha vivido una manera muy diferente su parte espiritual y que esa es la manera en que el mundo crece y evoluciona.

Pensando en todo eso y en otras cosas, antes de dormir, le daba gracias a Dios por permitirme vivir mi religión católica y le pedía por aquellos que están inconversos y por todos los que aún no conocen o se han alejado de Él; me hizo reflexionar que realmente vivo, como cristiano católico, una realidad que para otros es mentira, pero que yo estoy convencido de que estoy en la Verdad y que quiero morirme con esa Verdad.

Es ahí donde nuestra Madre María, juega un papel muy importante en nuestra vida, en ella veo reflejada a mi mamá, a mi hermana, a mi esposa y a todas las mujeres que merecen ese respeto y esa dignidad e igualdad que todos tenemos como hijos de Dios, o díganme ustedes ¿hay algo más bello en la creación que las mujeres?, por eso este día te invito a que vayas donde esa mujer especial que tienes en tu vida y le des un fuerte abrazo, que le digas lo importarte que es para ti, que le brindes cariño y amor, que le ayudes a ser cada día más grande, ¡QUE ORES POR ELLA! o mejor aún, ¡Qué oren juntos!.

Recuerda que en cada una de ellas está nuestra intercesora por excelencia y que son el vivo ejemplo de la Madre de Jesús…

¡Respétala como Mujer y ámala como hija de Dios!