Símbolos JMJ: Una huella imborrable en la juventud cartaginesa

Hoy te queremos dar a conocer cómo se vivió el paso de los Simbolos de la JMJ por Cartago, contado por nuestra amiga María José Rojas Corrales:

Visita se realizó del 28 de julio al 03 de agosto. Celebraciones fueron una antesala para lo que será Días en Diócesis Cartago

El 28 de julio del 2018 será recordado por siempre como una fecha especial para los jóvenes de la Diócesis de Cartago, pues fue ese día precisamente cuando les correspondió recibir los Símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

Eran aproximadamente las 10 de la mañana cuando más de 200 jóvenes, principalmente de la Vicaría Turrialba, se acercaban al límite entre la Diócesis de Cartago y la Diócesis de Limón a darle la bienvenida a lo que frecuentemente llamaban “los regalos de San Juan Pablo II”.

El calor comenzó a hacer de las suyas, pero no fue obstáculo para que conforme se acercaban los símbolos incrementara la alegría e ilusión de los muchachos que durante una semana vivieron una gran fiesta en tierras cartaginesas entorno a ellos.

“Poder vivir esta experiencia fue un privilegio y una gran bendición que marcó mi vida y me hizo darme cuenta que lo único que necesito para ser feliz es a Cristo. Poder cargar la cruz me abrió los ojos y me hizo conocer el gran amor que tiene Dios por nosotros. Ver a tantos jóvenes reunidos por una misma razón que es Cristo me llena de todo corazón y me hace darme cuenta que no
todo está perdido”. Dayana Brenes- Vicaría Turrialba.

Una semana fue lo que estuvieron físicamente los Símbolos de la JMJ en esta diócesis, visitando cada una de las cinco Vicarías, seguido de Turrialba fue el turno de la Vicaria Irazú, en donde los vecinos de las diferentes comunidades se encargaron de decorar cada una de las calles por donde pasarían en una gran caravana, para luego
hacer entrega de ellos a la Vicaría Ujarrás.

“El paso de los Símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud ha hecho crecer mi amor hacia la iglesia, me han hecho sentirme parte de ella. En mi camino y en mi vocación hacia el sacerdocio me han invitado a crecer en mi respuesta a Dios con alegría y fidelidad como lo hizo María”. José Rodolfo Vega- Vicaría Irazú.

Ahí los símbolos fueron llevados a diferentes escuelas y colegios de la zona durante el día, mientras que en la noche la oración se intensificó especialmente por el pueblo hermano de Nicaragua, común denominador de todas las celebraciones a lo largo de la diócesis.

“Tener los Símbolos de la Jornada Mundial de la juventud en nuestra diócesis ha sido una experiencia única, esa alegría, esa ilusión y ese entusiasmo que se ha vivido durante todos esos días es impresionante. Ver nuestra iglesia en salida, nuestra iglesia vida y con tanta ilusión es realmente hermoso, fue ver a los jóvenes ir hacia las periferias como nos invita el Papa”. María Jesús Bogantes- Vicaría Ujarrás.

Luego de esto llegó el turno de la Vicaría El Guarco, donde una vez más se acogió el mensaje que años atrás había sido dado por Juan Pablo II a los jóvenes cuando se les entregó la cruz peregrina.

“Llevadla por el mundo como signo del amor de Dios”, dijo en su momento el Santo Padre y así se hizo en estas comunidades, donde se aprovechó tan magnifica visita para llevar ese mensaje de amor al Hospital Max Peralta y la Cárcel de Cartago.

“El paso de los símbolos me deja una esperanza indescriptible al poder observar tanta fe inquebrantable en cada una de las personas que los cargaban, son miles de historias diferentes, pero una misma fe que se convertía en hermandad, muchos buscaban un refugio en la cruz y un consuelo en la madre, María. Esto fue un recordatorio de que el servirle a Dios vale la vida al ver lo que hace en el hermano, el poder ver el rostro de Dios en el enfermo, en el niño, en el adulto, siempre confiando en María y al pie de la cruz”. Melissa Guzmán- Vicaría El Guarco.

La estadía de los Símbolos coincidieron además con la Fiesta Nacional de Nuestra Señora de los Ángeles, pues precisamente en el corazón de Cartago se ubica dicho santuario. En el marco de esa celebración los Símbolos fueron expuestos en la Parroquia San Nicolas de Tolentino, en Taras, para que quienes peregrinaban hacia la Basílica de los Ángeles pudieran pasar a contemplarlos junto con las seis reliquias de los Santos Patronos de la JMJ que los acompañaban en su travesía por la diócesis. Para el 02 de agosto, Día de la Virgen de los Ángeles, la cruz peregrina y el ícono de la Virgen Salvadora del Pueblo Romano fueron puestos a los pies de “la negrita”, mientras se celebraba la misa nacional donde además de los miles de feligreses participaron también autoridades de gobierno y una delegación panameña de la organización de la JMJ.

Habían sido días intensos para la juventud católica de Cartago, pero la euforia e ilusión de vivir esos días al máximo no se acababa. La Vicaría Central era la última en recibirlos, en ella todos los jóvenes a los pies del Santísimo dieron gracias a Dios por la experiencia vivida a lo largo de esos días.

“Esta experiencia nos permitió cargar con el amor, la fe, las lágrimas, las promesas, los sueños, la esperanza y la ilusión de millones de jóvenes que han cargado esa cruz, pero también nos permitió depositar las nuestras en ella, ahora no nos podemos quedar con toda esa alegría en nuestro corazón porque jóvenes esto fue por ustedes, fue por mí y fue por todos nosotros, por eso
ahora tenemos la tarea de ser los principales protagonistas de esta iglesia con rostro joven y activo, de ser los protagonistas de la civilización del amor”. Isabel Chacón- Vicaría Central.

Se cumplió la semana programada para la estadía de los Símbolos en Cartago, el momento que nadie quería que llegará en la diócesis, llegó: La despedida.

Era el turno ahora de permitirles vivir tan inolvidable aventura a los muchachos de la Arquidiócesis de San José. Para ello, nuevamente un grupo de jóvenes de las comisiones diocesanas de Pastoral Juvenil y Días en Diócesis Cartago, se desplazó hacia la arquidiócesis a despedir aquellos símbolos que quizá volverían a ver a cientos de kilómetros en Panamá, mientras viven la JMJ.

Mientras el Padre asesor de Cartago, Pbro. Rodrigo Múñoz hacia el rito de entrega, los cartagineses rodeaban la cruz, dejando salir sus lágrimas reflejo de un corazón agradecido con Dios por la experiencia, que sin duda alguna hará que los Símbolos de la JMJ vivan eternamente en Cartago, no físicamente, pero si en el corazón de sus jóvenes.

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