¡Tenemos lema!

La mañana del martes 22 de noviembre fue la ocasión seleccionada para dar a conocer que ya hay lema para la próxima JMJ 2019 que tendrá lugar en mi hermosa tierra de Panamá. Un lema muy mariano y que nos llama a ser discípulos del amor de Jesús, tal y como fue María nos deja muy claro que este 2019 será una oportunidad a nivel mundial para darle gracias a la llena de gracia por todo su amor maternal. Con el lema: “He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra” – Lc 1,38, el Papa Francisco promete que la próxima jornada será un evento para acercarnos más a nuestra Madre María y descubrir que debemos amarla tal y como Jesús lo hizo.

¿Qué sigue ahora? Pues definitivamente se vienen años de preparación y mucha organización, pero más que hablar de temas de logística y presentaciones artísticas, es momento propicio de meditar qué hay detrás de este lema y no verlo como un mero título más. El Papa Francisco hará que María sea la intercesora de esta JMJ, que ya está dando sus pininos en preparación. Y esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿qué enseñanzas podemos obtener de María? o ¿ella es sólo la que dio a luz a Jesús y ya?

En lo personal, creo que esta JMJ que viene será de gran ayuda para que todos podamos comprender el tremendo rol de María en el maravilloso plan de Dios. Muchos la ignoran y apartan, otros dudan de su Santidad y a veces nosotros mismos que la veneramos la dejamos de lado. Nos cuesta hacer el Rosario, no la tomamos en cuenta en nuestras oraciones y por poco lógico que parezca, a veces ni siquiera entramos en materia para conocer más sobre sus dones, donde el amor, la pureza y la obediencia destacan. Entonces, este lema es un llamado de amor y atención para descubrir el misterio del amor de María hacia Jesús y hacia nosotros, sus hijos. Es a la vez un llamado a nuestra propia realidad para ser personas que dejan de buscar hacer su voluntad propia y empezar a aceptar con silencio y entendimiento lo que Dios va a disponer de cada uno de nosotros. Parece loco, pero muchas veces nos sentimos impotentes con lo que está pasando en nuestra vida y empezamos a mover fichas incorrectas con tal de cambiar la historia, cuando en realidad estamos chocando nuestras acciones con una realidad que no nos pertenece. Este lema, de forma muy sutil nos invita también a dejar a Dios ser Dios. Sí, hay que trabajar por nuestros sueños y somos nosotros quienes forjamos buenas acciones y decidimos adónde tomar, pero en cada movimiento y decisión o camino que tomamos, es Dios quién debe estar acompañándonos y debemos estar más que dispuestos a aceptar su voluntad, aunque a veces no sea lo que esperamos.

Los que estamos acá en Panamá nos sentimos sumamente bendecidos y emocionados por este reto y regalo de ser sede del evento cumbre de la juventud católica y de seguro todos aquellos jóvenes del resto del mundo ya están ansiosos por visitarnos en el 2019. Que sea este lema un motor de amor y esperanza, para trabajar desde nuestro país, ya sea para venir a Panamá o en nuestro caso, preparar esta pequeña tierra tanto física como espiritualmente para convertirnos en el 2019 en la sede mundial de esta JMJ, dónde Jesús y María, nuestra Madre Santísima, serán los anfitriones junto a todos los que amamos este país, que esperan recibirlos con los brazos abiertos y con una presentación hermosa de nuestras culturas, tradiciones y formas muy peculiares de vivir la fe. Santa María la Antigua, patrona de Panamá, ruega por nosotros. ¡Nos vemos en el 2019!

 

Escrito, para la gloria de Dios, por María Gomez, miembro de DHCatólico